jueves, 17 de marzo de 2016

Rompe con los cliches fotográficos

Tal y como dije París es algo más que París, así que inmortalizar cada momento y hacerlo especial y único para nosotros, tiene su truco.
No caigas en los tópicos porque, cuando viajamos, queremos llevarnos el máximo de recuerdos a casa, el problema es que llegas a casa, deshaces las maletas y empiezas a recordar tu viaje pasando uno a uno cada fotograma con una sonrisa que poco a poco va difuminándose porque tienes millones de fotos iguales a las que puedes encontrar en cualquier buscador de internet, les dedicaste tiempo, buscando la luz adecuada, la velocidad y la composición pero al final no te cuentan nada nuevo, y el resultado es siempre el mismo.
Lo más importante es llevar siempre contigo la cámara para cuando te encuentres cara a cara con uno de estos momentos, poder tomar la foto, pensarás que no sabrás localizar ese momento, pero tranquilos, tener siempre los ojos bien abiertos pendiente de lo que pase a tu alrededor, porque cada ciudad tiene vida propia y una esencia que tarde o temprano serás capaz de captar. Llevar la cámara siempre a mano significa tenerla preparada, pero no debes tener el dedo permanentemente en el disparador porque eso no te ayudará. Terminarás haciendo fotos a todo y a nada a la vez.
La esencia de este tipo de fotografía es capturar un momento en su forma más natural posible, ¿Qué quiere decir esto? Pues dale a cada imagen tu visión de las cosas, pero sin perder su significado y reconociendo el sitio donde fue capturada, por supuesto no puedes olvidar lo más espectacular de cada lugar, sólo intenta hacerlo de una manera más personal.
Os dejo algunos ejemplos de mi viaje a París.

Puesta de Sol desde Sagrado Corazón
Metro
Torre Eiffel y Carrusel
Arco del triunfo




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